En un artículo que escribí hace ya varios meses

p { margin-bottom: 0.25cm; line-height: 120%; }a:link {sobre Linux prometí hacer una guía sencilla de instalación.
Como lo prometido es deuda, hoy voy a explicar cómo instalar una
distribución de Linux. No os asustéis si el artículo parece largo,
he preferido dar bastantes detalles para hacerlo asequible y
desterrar de una vez ese mito que dice que instalar o manejar Linux
es difícil. Si seguís los pasos, veréis que instalar Linux es
coser y cantar (y que es, de hecho, más fácil que instalar
Windows).

La distribución que he escogido es Ubuntu GNOME. Ubuntu GNOME es un “sabor” oficial de Ubuntu,

p { margin-bottom: 0.25cm; line-height: 120%; }a:link { }lo cual quiere decir que se beneficia del soporte oficial de
Canonical, y que es ofrecido en la misma web de Ubuntu junto con
otros sabores como Lubuntu o Xubuntu. ¿Por qué he escogido esta
distribución? Básicamente, porque es la que uso yo, y puedo
garantizar que es muy estable y fácil de usar. La interfaz de GNOME
3 me parece la más bonita de todas las que he usado hasta el
momento, centrada en la eficiencia y el diseño en vez de en tratar
de imitar la interfaz tipo Windows como hacen tantas otras
distribuciones de Linux.

 

Preparando las herramientas

Sin más dilación, empecemos con la guía. Lo primero que necesitamos es bajarnos la imagen de disco de la distribución. Este archivo es el típico .iso que que quizás hayáis usado para grabar juegos en CDs o DVDs. Este único archivo .iso contiene todo lo necesario para instalar Linux en vuestro ordenador, previo grabado en un DVD o una memoria USB.
Veréis que tenéis varias opciones de descarga: directa o por torrent, 32 bits o 64 bits. En la primera disyuntiva podéis escoger la que os resulte más cómoda, la segunda dependerá de la arquitectura de vuestro ordenador. Podéis instalar la versión de 32 bits en un ordenador de 64 (aunque en general siempre será más eficiente instalar la de 64, a no ser que tengáis un propósito concreto) pero no al revés. Si no estáis seguros de qué versión escoger, seguid estas sencillas instrucciones.
Ahora que os habéis descargado la imagen, toca pasarla a un soporte externo. Lo que yo suelo hacer es grabarla en un DVD regrabable que tengo reservado para estos menesteres. Cualquier grabador de discos que tengáis instalado os sirve (si no tenéis ninguno, podéis usar éste, que es gratis), buscad la opción de “grabar imagen de disco” o similar y seleccionad la que os acabáis de bajar. Por otro lado, hay mucha gente que prefiere hacerlo con una memoria USB. Antes de grabar la imagen en vuestra memoria, recordad respaldar los datos que tengáis en ella, ya que serán borrados. Podéis serviros de este programa, es bastante sencillo de usar y en la web explican bien cómo manejarlo.

Comenzando la instalación

Ahora debemos reiniciar el ordenador. El sistema operativo con el
que se inicia nuestro ordenador está guardado en el disco duro, por
lo cual para cambiarlo debemos arrancar el ordenador desde un “sitio”
distinto, en este caso el DVD o memoria USB que acabamos de preparar.
Para ello, hay que acceder al menú de selección de dispositivo
de arranque desde la BIOS . Para
ello, debéis reiniciar el PC y cuando esté empezando a iniciarse
(normalmente cuando aparece el logo del fabricante del ordenador)
tenéis que pulsar la tecla de acceso a las opciones de la BIOS.
Normalmente vendrá indicada en la misma pantalla de inicio, mediante
un mensaje tipo “Pulsa F12 para opciones avanzadas”.
Normalmente es F12, F10, F9 o Escape (podéis hacer una búsqueda
rápida en internet para ver cuál funciona en vuestro modelo
concreto). A partir de ahí, puede que os lleve directamente a la
pantalla de selección de dispositivo o que tengáis que buscar dicho
menú entre varias opciones. Buscad algo como “Boot device
selection” y acceded a él moviéndoos con las flechas del
teclado e Intro. Entonces os encontraréis con una pantalla tan poco
amigable como esta, pero que no cunda el pánico, es muy simple.

Como veis, en este caso se puede escoger entre varios dispositivos desde los que arrancar. El primero (HDD) es el disco duro, es decir, desde donde arrancáis siempre. El segundo, obviamente, es el CD o DVD, y el tercero la memoria USB. Seleccionad el que corresponda y Ubuntu empezará a cargar, mostrando esta pantalla durante unos segundos.

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Cuando haya terminado la carga, os aparecerá el escritorio de
Gnome y la ventana de instalación, que os dará dos opciones:
“Probar Ubuntu GNOME” o “Instalar Ubuntu GNOME”.
La primera sirve para juguetear un poco con el sistema sin instalarlo
definitivamente, así veis si la interfaz os convence. Podéis
probarlo durante el tiempo que queráis antes de instalarlo, y todos
los programas que vienen incluidos son perfectamente usables (de
hecho, hay gente que lleva sus datos y una imagen de disco en una
memoria USB con mucho espacio, así puede llevar su “ordenador”
encima y trabajar con sus propios programas y configuraciones, pero
esto ya será materia de otro artículo). Yo siempre escojo esta
opción porque así puedo conectarme a Internet y leer alguna cosa
mientras dejo instalando el SO, pero queda a vuestra elección.

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Cuando hayáis elegido la opción de probar el sistema, veréis el
escritorio completo, que en GNOME es bastante limpio y minimalista.
En la pequeña barra negra superior se muestra la fecha, en la
esquina derecha el menú de opciones y apagado y en la izquierda el
botón de Actividades, que os lleva al panel donde podéis ver los
programas activos, los escritorios y vuestros programas favorito.
Este panel es el corazón de GNOME 3. Para acceder a él, basta con
pulsar en Actividades, pulsar el botón de Windows en vuestro teclado
o, simplemente, arrastrar el ratón hacia la esquina superior
izquierda de la pantalla.

Para mí, este panel es el gran acierto de GNOME 3, bonito y
tremendamente eficaz. Al no tratar de copiar la interfaz de Windows,
como decía antes, consiguen centrarse en la usabilidad. Explico
brevemente. En la barra izquierda veis los programas favoritos,
podéis quitar o añadir otros programas según vuestras
preferencias. A través del último botón en la columna se accede a
la lista completa de programas instalados. La barra de búsqueda
superior se puede usar para buscar programas o archivos. En el centro
del panel aparecerían todas las ventanas que se estén ejecutando en
ese momento. Por último, en la columna derecha podéis ver los
distintos espacios de trabajo o escritorios, que son como clones del
escritorio a través de los cuales se pueden mover las ventanas
activas, permitiendo trabajar con muchos programas a la vez de forma
ordenada.

Vamos a empezar con la instalación. Para ello usad el primer
programa en la columna de favoritos, que es el instalador.

Primero seleccionamos el idioma.

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Luego podemos elegir si conectarnos a nuestro wifi o
no. Yo lo recomiendo porque así podéis navegar por internet
mientras se instalar Ubuntu, y además le permite ir instalando
actualizaciones simultáneamente.

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Aquí lo imprescindible es tener el espacio en disco suficiente,
lo de la corriente también es importante. Lo de descargar
actualizaciones mientras se instala queda a vuestra elección, si lo
seleccionáis tardará más tiempo en instalarse, aunque hará todo
el trabajo de una vez. En cualquier caso, siempre podéis instalar
las actualizaciones después. Lo de usar software de terceros también
es prescindible. Yo suelo seleccionarlo, el no hacerlo es más bien
una cuestión ideológica (parte de ese software no es libre).
Continuamos.

Ahora el instalador detecta que ya tenemos instalado Windows y nos presenta varias opciones: instalar Ubuntu manteniendo Windows, reemplazar Windows con Ubuntu, u opciones avanzadas.

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En estas opciones avanzadas podéis organizar las particiones de
vuestro disco duro, eligiendo el tamaño de cada una y en cuál
instaláis Ubuntu. Las particiones son secciones independientes del
disco duro. El sistema operativo maneja cada una de estas particiones
como si fuera un dispositivo aparte. Ahora mismo, tanto Windows como
los datos están en la misma partición. Si escogemos la primera
opción (instalar Ubuntu manteniendo Windows) se creará una
partición para Linux mientras Windows y los datos siguen en la otra.
Una buena práctica para personas que cambian mucho de SO y que
tienen un poco de experiencia es crear una partición para cada SO y
una partición grande para los datos, de forma que cada SO acceda y
modifique esa partición y permitiendo al mismo tiempo facilidad para
reemplazar o actualizar los SO sin afectar a los datos. Esto de
manipular particiones al principio asusta un poco, pero en realidad
es bastante sencillo una vez que se empieza a hacerlo. Aun así, es
muy importante hacer un respaldo de los datos antes de emprender este
tipo de acciones. Para no alargar más este artículo, aquí vamos a
escoger la primera opción, pero si queréis configurar las
particiones como he descrito en este párrafo, podéis ir a este otro artículo, hacer lo que se indica ahí y
luego seguir con este artículo en este mismo punto.

Terminando la instalación

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Ahora el instalador nos hace tres preguntas más: en qué zona
horaria estamos, cuál es la distribución de nuestro teclado y el
nombre de usuario, contraseña y nombre de equipo que queramos poner.

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Tras haber hecho esto, empezará a instalar Ubuntu, lo cual no
tardará más de 10 minutos. Mientras se va instalando, nos hace un
repaso por las principales características de Ubuntu GNOME.

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Cuando termina la instalación, tenemos que sacar el DVD/USB,
pulsar intro y reiniciar, tal y como se nos indica. Recordad que toda
la información que hayáis guardado durante la sesión de prueba se
borrará al reiniciar, así que aprovechad para pasar los datos a la
memoria USB o colgarlos en algún servicio en la nube.

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¡Y ya está! Cuando volváis a arrancar vuestro ordenador veréis
una pantalla como esta que os permitirá elegir entre iniciar Ubuntu
o Windows. Este programa se llama GRUB (GRand Unified Bootloader).
Simplemente os desplazáis entre los SO con las flechas del teclado y
seleccionáis el que queréis con intro.

Esto es todo, espero que os haya resultado sencillo y asequible.
Disfrutad de vuestro flamante nuevo SO. Si tenéis cualquier duda
podéis dejarla en los comentarios. Próximamente publicaré más
artículos sobre la configuración inicial del sistema y varios
consejos.